POSTEO O COMENTARIO SOBRE EL SERMÓN DE MONTESINOS
TOMADO CON FINES PEDAGÓGICOS DEL PERIÓDICO EL PAIS: (https://elpais.com/diario/2011/12/20/opinion/1324335605_850215.html)
INSTRUCCIONES PREVIAS: Usted realizará un comentario en la sección indicada del blog de su profesor sobre el sermón del padre Montesinos. Para guiarse en sus respuestas utilizará como preguntas generadoras algunas interrogantes que se encuentran más adelante, luego de la lectura del sermón. Queda absolutamente prohibido contestar en forma de cuestionario. Si hace su trabajo como cuestionario no será tomado en cuenta. Use su creatividad para escribir con coherencia y con ilación usando conectores entre párrafos para que el escrito tenga calidad. Observe muy bien todos los descriptores de evaluación y cuando haya publicado el comentario, deberá enviar un recorte de pantalla completo al número personal del profesor, sin que él tenga que reocrdarle que debe enviarlo.
FECHA DE ENTREGA: Sábado 19 de noviembre entre las cinco y las seis de la tarde.
COMENTARIOS ACERCA DEL SERMÓN
En la Española (República Dominicana), en la iglesia de los dominicos, un día domingo, a los inicios de la colonia, un sacerdote de apellido Montesinos fue designado para dar el sermón y llamar la atención de los feligreses acerca de su conducta.
El periódico, El País, de España, hace el siguiente comentario sobre el Sermón. “En diciembre de 1511, el cuarto domingo de Adviento, subía al púlpito de la iglesia de los dominicos en La Española (Santo Domingo) fray Antón Montesino para pronunciar un memorable sermón, que se convertiría en una de las primeras y más radicales denuncias de los abusos de la conquista española en Abya-Yala y en un antecedente del pensamiento latinoamericano liberador. Ha llegado hasta nosotros gracias a la profética e incisiva pluma de fray Bartolomé de Las Casas, que recoge lo sustancial de la prédica y las reacciones a la misma en el tercer libro de su Historia de las Indias (tomo II, M. Aguilar Editor, Madrid, s/f, páginas 385-395).
“El sermón fue preparado por todos los miembros de la comunidad de Santo Domingo, quienes lo firmaron de su puño y letra para dejar constancia de la autoría colectiva y de la relevancia de tan decisiva pieza oratoria. Los dominicos lo habían preparado a conciencia a partir de sus propias averiguaciones sobre el "crudelísimo y aspérrimo cautiverio" al que los encomenderos españoles sometían a los indios en las minas de oro y otras granjerías, y tras escuchar numerosos testimonios sobre la "tiránica injusticia" y las "execrables crueldades" contra los nativos, tratados como animales "sin compasión ni blandura", y "sin piedad ni misericordia", según la descripción de De Las Casas.
“Tras tan concienzudo análisis de la realidad acordaron denunciar desde el púlpito el régimen de la encomienda por considerarlo contrario "a la ley divina, natural y humana.
“El vicario Pedro de Córdoba encargó pronunciar el sermón a fray Antón Montesino, uno de los primeros dominicos en llegar a la isla, afamado predicador, hombre de letras, muy animoso, "aspérrimo en reprender vicios", "muy colérico en sus palabras" y "eficacísimo en sus frutos". El templo estaba a rebosar. Ocupaban los primeros puestos las principales autoridades coloniales, entre ellas el almirante Diego de Colón, hijo del conquistador. También estaba presente el clérigo Bartolomé de Las Casas, en su calidad de encomendero. Ante un público tan cualificado, el predicador no tuvo pelos en la lengua y habló de esta guisa”
Veamos el Sermón e imaginemos a Montesinos en el púlpito:
"Voz del que clama en el desierto. Todos estáis en pecado mortal y en él vivís y morís, por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes. Decid, ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre aquestos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas dellas, con muertes y estragos nunca oídos, habéis consumido? ¿Cómo los tenéis tan opresos y fatigados, sin dalles de comer ni curallos en sus enfermedades, que de los excesivos trabajos que les dais incurren y se os mueren, y por mejor decir los matáis, por sacar y adquirir oro cada día? ¿Y qué cuidado tenéis de quien los doctrine y conozcan a su Dios y creador, sean baptizados, oigan misa, guarden las fiestas y domingos? ¿Estos, no son hombres? ¿No tienen ánimas racionales? ¿No sois obligados a amallos como a vosotros mismos? ¿Esto no entendéis, esto no sentís? ¿Cómo estáis en tanta profundidad, de sueño tan letárgico, dormidos? Tened por cierto, que en el estado que estáis, no os podéis más salvar, que los moros o turcos que carecen y no quieren la fe en Jesucristo".
¿Qué ocurrió después del sermón? Leamos lo que nos cuenta el periódico El País:
"Terminada la misa, Diego de Colón y los oficiales reales se dirigieron al convento de los dominicos para reprender al predicador por el escándalo sembrado en la ciudad, acusarlo de "deservicio" al Rey y exigirle que se retractase en público el domingo siguiente. Siete días después, fray Antón Montesino volvió a subir al púlpito y, lejos de desdecirse, se ratificó en las denuncias y afirmó que los encomenderos no podían salvarse si no dejaban libres a los indios y que irían todos al infierno si persistían en su actitud explotadora. El sermón provocó todavía mayor alboroto que el del domingo anterior, y los oficiales reales enviaron al rey cartas de protesta contra los frailes.
"Fray Antón Montesino fue enviado a España para dar cuenta y razón de su sermón al rey. Tras muchos impedimentos, logró entrevistarse con el anciano monarca, a quien expuso un largo memorial de los agravios de los conquistadores contra los indios: hacer la guerra a gente pacífica y mansa, entrar en sus casas y tomar a sus mujeres, hijas, hijos y haciendas, cortarles por medio, hacer apuestas sobre quién les cortaba la cabeza de un tajo, quemarlos vivos, imponerles trabajos forzados en las minas, etcétera."
AHORA EL TRABAJO.
Joven estudiante, recuerda pinchar o hacer clic en el enlace del título del blog para poder comentar.
En esta ocasión, apreciado estudiante, espero que leas hasta el final el documento y luego, en la sección de comentarios, contestes de forma corrida, con buena redacción y ortografía, a manera de comentario con ilación, las siguientes preguntas generadoras:
¿Crees oportunas las palabras de Montesinos? ¿Si fueses sacerdote en aquel tiempo, hubieses dicho el mensaje de esa manera o hubiese dicho otro mensaje? ¿Qué le hubieses quitado o aumentado al sermón? ¿Cuál fue la reacción del público al sermón? ¿Te gustó o no el sermón y por qué?
Contesta de manera fluida, no copies, ni pegues. Que no parezca respuestas a un cuestionario.
Criterios:
Saludo y nombre.......................... 5
Contenido correcto y completo. .15
Ortografía y redacción como ensayo ...............10
Autoevaluación honesta incluida.5
Envío al número personal del profesor ..5
Total: 40 puntos






